Ya es una realidad: España se ha convertido en la principal puerta de entrada de la inmigración por vía marítima de toda Europa. Lo constatan los datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) dependiente de la ONU difundidos ayer, que señalan que el número de personas sin la debida documentación llegadas a lo largo de un solo ejercicio por la ruta del Mediterráneo Occidental -18.016- ha superado por primera vez el pasado fin de semana al registrado en Italia (17.827), país que hasta ahora se mantenía como primer destino después de que las cifras de Grecia se desplomaran como consecuencia de la aplicación del acuerdo suscrito por la UE con Turquía en 2016.

Las estadísticas periódicas de la OIM han venido certificando la escalada migratoria en la ruta española por encima de la italiana y la griega desde hace dos meses, tiempo en el que el Gobierno de España ya dirigido por Pedro Sánchez ha adoptado medidas en paralelo como el recibimiento extraordinario de los pasajeros de los barcos Aquarius y Open Arms rechazados por Roma, el compromiso de acoger solicitantes de asilo en Alemania, el anuncio de retirada de las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla o, de forma más reciente, el restablecimiento a los inmigrantes de sanidad gratuita «en las mismas condiciones que los españoles».

Más información

 

ABC