Desde que empezó a trabajar, la Fundación Persán gestiona servicios para inmigrantes que ya residían en España; ha realizado cursos de formación y buscado trabajo a miles de personas. También pretendía influir sobre las políticas que se diseñaban y aplicaban en este campo. Estuvimos a favor de las regularizaciones efectuadas por los gobiernos de Aznar y Zapatero. Organizamos conferencias, coloquios y debates; publicamos informes y artículos, y promovimos reportajes de prensa para sensibilizar a la opinión pública sobre el fenómeno de la inmigración.

Una labor que estuvo siempre orientada a luchar contra cualquier tipo de racismo, xenofobia o intolerancia. Por ejemplo, no es muy conocido que aunque la emigración sea un fenómeno en alza permanente, es todavía muy pequeño en términos relativos. En todo el mundo hay unos 200 millones de emigrantes, un 3% de la población de la Tierra. En Europa hay unos 60 millones de inmigrantes, a los que se ve con una reticencia excesiva. Sobre todo, si se tiene en cuenta que los propios europeos representaron el 80% de todas las migraciones mundiales entre 1800 y 1960. En ese periodo de más de siglo y medio, hubo un éxodo a América y Australia en el que participaron 70 millones de europeos.  

Cuando surgió la crisis económica, la Fundación amplió su actuación a todas las personas con dificultades sociales, nacidas o no en España. Y cuando la crisis se prolongó y el paro se multiplicó, empezó a promover el emprendimiento entre los jóvenes, para fomentar vocaciones empresariales. Últimamente en este campo también atiende a profesionales con experiencia que necesitan establecerse por su cuenta para continuar en activo y tienen alguna carencia en su formación financiera, comercial,  mercadotécnica, jurídica, laboral o fiscal. Organizamos cursos de verano o seminarios en la universidad con un contenido eminentemente práctico. Hemos hecho una guía con todos los servicios gratuitos públicos y privados que hay a disposición de los emprendedores: de alojamiento, orientación, asesoramiento, formación, inversión o subvenciones. La de 2013 tenía unas 100 fichas, la de 2014 amplió su ámbito a toda Andalucía con 170 fichas, y la edición de 2015 suma 186 servicios distintos. También tenemos un programa de becas universitarias y mantenemos una cátedra de Detergencia en la Universidad de Sevilla.      

Desgraciadamente los augurios sobre el empeoramiento de la situación económica se han ido cumpliendo año tras año. Nuestra actividad es un ejemplo. Si Cáritas aumentó en un 17% el número de personas atendidas en 2012, la Fundación Persán tuvo en ese ejercicio un 37% más de usuarios de su servicio de orientación e intermediación laboral, con el agravante de que las posibilidades de contratación disminuyeron. Superamos la barrera de las dos mil personas atendidas durante ese año. Al mismo tiempo, las ayudas públicas disminuyeron.

Creamos Aecetia, empresa para el trabajo doméstico por horas, que tiene una plantilla de unas 30 personas. Y el Vivero Esperanza, con las Hijas de la Caridad, una escuela de jardinería y agricultura para los menores no acompañados que tiene la Junta de Andalucía bajo su tutela. La difícil coyuntura que afecta a las entidades del tercer sector, con el incremento de la demanda y la disminución de recursos, ha hecho que también intensifiquemos nuestros esfuerzos en ayudar a otras instituciones. Hemos incorporado nuevas entidades a nuestro partenariado, patrocinio o ayudas económicas, como la Organización Mundial de las Migraciones, la Fundación Zaqueo o Málaga Acoge. Además, también practicamos la ayuda social directa, como un acuerdo con el Ayuntamiento de Sevilla para paliar las consecuencias del desempleo en familias con hijos pequeños, para donar 8.000 comidas durante el año.

También promovemos los valores del esfuerzo y el mérito. Por eso patrocinamos al Equipo Paralímpico Español. Un patrocinio activo, que incluye jornadas anuales de acercamiento al deporte para discapacitados con la participación de más de 500 escolares y varios medallistas olímpicos. Y también patrocinamos el Premio Manuel Clavero, una galería de sevillanos ilustres que organizamos con el Grupo Joly desde hace tres años, que ha premiado hasta ahora al Cardenal Amigo, José Manuel Lara, Luis Rojas Marcos y Felipe González.