Princesa de Girona

El proyecto Apadrinando el talento trata de profesionales comprometidos con jóvenes que quieren crear su futuro.
El objetivo principal es aumentar la empleabilidad de titulados superiores.

El objetivo principal de la acción es aumentar la empleabilidad de jóvenes con titulación superior, que han estudiado con una beca salario, compensatoria o de movilidad especial en los últimos 5 años, garantizando la igualdad de oportunidades en el acceso al mercado laboral. También está dirigido a aquellos jóvenes que no han tenido beca, pero han sido los primeros miembros de su familia en obtener un título universitario o de formación profesional superior.

Un proyecto singular, con una metodología innovadora: el joven  y el mentor tienen el mismo perfil académico y profesional; se pone en valor el networking como estrategia a la hora de encontrar oportunidades profesionales; permitirá que las empresas participantes tengan acceso a los CV de todos los jóvenes participantes en el proyecto.

Los mentores serán actores clave. Así la misión del mentor o padrino no es inserir laboralmente al joven, sino empoderarlo, ayudándole a descubrir sus potencialidades y habilidades  a la vez que sus puntos de mejora, para que pueda afrontar un proceso de búsqueda de empleo con mayores posibilidades de éxito teniendo en cuenta la  complejidad actual de nuestro mercado de trabajo.

Mentor: Anselmo Presencio (Director de Desarrollo RRHH)
Joven: Carmen Calderón
Estudios: Licenciada en Administración y Dirección de Empresas y Derecho.



Testimonio de la joven apadrinada por Persán: Carmen Calderón

Una oportunidad de compartir la EXPERIENCIA.

Durante los años de carrera aprendes muchas cosas, te desarrollas como persona, ganas conocimientos, conoces a grandes personas, pero hay algo que necesitas que es difícil adquirir durante esos años: EXPERIENCIA.

Cuando comencé mis estudios, Licenciatura en Derecho y Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, no podía imaginar lo que iba a suponer firmar mi último examen de carrera. Fue una sensación de satisfacción y al mismo tiempo nostalgia por los años que dejaba atrás, llenos de amigos que serán para toda la vida y de momentos inolvidables. Llenos de CONOCIMIENTO.

Pero, ¿qué iba a hacer yo desde ese momento con todo ese conocimiento? Es normal que surjan dudas sobre lo que uno desea hacer una vez finalizados los estudios, hay quien tiene la suerte de tenerlo muy claro, algunos opositan y otros comienzan estudios de postgrado, y hay otros que necesitan algo más de tiempo. Ese era mi caso. 

Comienzas a buscar un TRABAJO. ¿De qué? ¿Dónde? Hay que reconocer que la suerte no ha estado de nuestro lado para aquellos que acabamos de terminar los estudios. Somos, dicen, la generación más preparada, y también la más desaprovechada, puesto que en los tiempos de crisis muchos se ven obligados a hacer las maletas y marcharse a otro país donde las oportunidades de encontrar un trabajo sean algo mejores que las de aquí. Es lo que todos conocemos como fuga de cerebros. Talento desaprovechado. 

Pero, siempre me he considerado una persona optimista, y no quería renunciar a devolverle a los demás parte de lo que han invertido en mí. Creo que es lo justo. Es entonces cuando revisas tu currículum una y otra vez para comenzar a enviarlo a empresas. Pero entre tanta búsqueda me doy cuenta de que quizás, necesite alguien que me guíe en esta nueva etapa, y es ahí cuando tuve un golpe de suerte y descubrí en una página web el programa Apadrinando el Talento de la Fundación Princesa de Girona. 

TALENTO. ¿Lo tendré? Era una pregunta que comencé a hacerme conforme rellenaba los datos de la solicitud. Y ya no solo eso, ¿lo habré sabido potenciar durante mis años de estudio?

Quería una respuesta objetiva, y pensé que en el programa me la ofrecerían.

He tenido SUERTE. La suerte de contar con un mentor increíble. Anselmo Presencio, Director de desarrollo de Recursos Humanos de Persán S. A., gran profesional y mejor persona.
Recordaré siempre el día en el que empezó esta aventura, mi oportunidad para compartir la EXPERIENCIA.

A largo de los meses que llevamos trabajando juntos la experiencia es algo que he aprendido a valorar por encima de muchas otras cosas, y que rara vez puedes adquirir durante los años de estudio; la oportunidad de que alguien pueda poner a tu disposición sus consejos y vivencias para comenzar tu andadura profesional es un REGALO.

Desde conocerme a mí misma, trabajar en mis fortalezas y debilidades, aprender a potenciar mi currículum, desarrollar aquello para lo que tengo talento e incluso consejos para mejorar mis entrevistas. Todo está siendo una experiencia gratificante. 

He aprendido a marcarme metas y trabajarlas con mi mentor. Cuando empecé con mi búsqueda de empleo he de reconocer que me sentía perdida, las empresas tardaban en contestar o incluso no llegaban a hacerlo, en ocasiones las ofertas que se publicaban en portales de empleo no variaban en días (sí, terminas por aprendértelas todas de memoria) y llegaba un punto en el que comenzabas incluso a dudar de tus capacidades; pero poco a poco el teléfono empezó a sonar.

Una de las grandes oportunidades que ofrece este proyecto es la posibilidad de mejorar. He tenido en todo momento a mi mentor, Anselmo, para darme ese feedback que todo el mundo necesita tras una entrevista y que muy pocos tienen la suerte de recibir. Y aunque los procesos son largos, a veces incluso desesperantes, hoy puedo decir que empiezo a recoger los frutos de esta gran experiencia que está siendo Apadrinando el Talento.
Por fin.

La oportunidad de que alguien te enseñe a mejorar tras cada experiencia es INMENSA y no puedo dejar de recomendar a todo el mundo esta gran EXPERIENCIA.

Testimonio del mentor: Anselmo Presencio Fernández, Director de desarrollo de RRHH de Persán.

¿Qué le ha motivado a participar activamente en el proyecto Apadrinando el talento?
La Fundación Persán nos convocó a una presentación en la Universidad Pablo de Olavide que nos permitió conocer el proyecto. El objetivo del proyecto me convenció desde el primer día.

Me parece esencial para la empleabilidad de los jóvenes que reciban orientación sobre cómo acceder al mercado laboral.

¿Qué considera que le aporta a su joven apadrinada?
Principalmente experiencia. Al trabajar en Recursos Humanos conozco bien cómo funciona un proceso de selección y qué evalúan las empresas. He tratado de transmitírselo a Carmen para que esté mejor preparada.

¿Qué le aporta su papel de mentor desde un punto de vista personal y humano?
Satisfacción personal de poder ayudar a una persona joven, muy valiosa, que necesita un empujoncito para acceder a un primer empleo. Desde el punto de vista empresarial, orgullo de pertenencia a una compañía como Persán que tiene en su ADN la responsabilidad social corporativa.

¿Qué mensaje daría a aquellos directivos y/o empresas que no participen todavía en el proyecto Apadrinando el talento?
Con este programa se fomenta la igualdad de oportunidades para unos jóvenes que en otro caso tendrían muy difícil su integración en el mercado laboral. Son jóvenes que han compaginado estudios y trabajo, algunos de ellos becados. Se han esforzado y han conseguido un título universitario. Con vuestro acompañamiento y orientación orientación encontrarán trabajo y podrán desarrollarse profesional y personalmente.